HOUSTON (AP) — Yordan Álvarez es una de las mayores estrellas del béisbol, el principal candidato al premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana y con una gran posibilidad de convertirse en el primer ganador de la Triple Corona de bateo desde Miguel Cabrera en 2012.
Por cómodo que se vea el toletero nacido en Cuba impulsando carreras para los Astros de Houston, su verdadero lugar feliz no está en la caja de bateo.
Está en el asiento del conductor del vehículo recreativo (RV) de su familia.
“La gente no me reconoce, esa es la parte buena”, le comentó a The Associated Press. “Creo que por eso me encanta este estilo de vida, porque puedo hacer lo que quiera y nadie me molesta”.
Después de largas temporadas de estadios abarrotados, vuelos chárter y hoteles de lujo, Álvarez espera con ganas una temporada baja decididamente menos glamorosa, deteniéndose en campamentos remotos donde le gusta cazar y pescar. No es que esté viviendo a la intemperie, exactamente: el modelo de RV Grand Design que conduce cuesta unos 230.000 dólares y cuenta con cocina completa, dormitorio y un baño bien equipado. Pero sin duda, a sus compañeros campistas podría sorprenderles enterarse de que el tipo estacionado al lado es un cuatro veces All-Star y el Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Americana de 2021.
Conducir el RV fue “aterrador” al principio, pero Álvarez contó que después de la primera semana “era como un carro normal”. Desde entonces, cambió a uno más pequeño que es más fácil de manejar, pero que aun así le da una libertad difícil de encontrar en su vida cotidiana. La familia recorrió Florida el año pasado, e incluso vivió en el RV durante los entrenamientos de primavera de los Astros este año en West Palm Beach. Se estacionó en la casa de un amigo justo frente al agua, donde podía pescar después de los entrenamientos, y presumió de un gran pargo que atrapó, preparó y se comió.
“No me veo como una gran estrella”, manifestó. “Solo trato de ser normal, como una persona normal, y tratar de hacer cosas divertidas y lo que yo quiera con mi familia”.
El mánager de Álvarez cree que su aplomo proviene de su perspectiva
Los lanzadores temen a Álvarez tanto como a cualquier bateador del béisbol, y no solo por su imponente estatura de 1,93 metros. Es famoso por su sangre fría, incluso en las situaciones más tensas, una reputación ganada gracias a repetidas actuaciones sobresalientes en octubre.
El béisbol ciertamente es importante para Álvarez, pero la familia lo es todo para el esposo de 29 años y padre de dos hijos. Es una mentalidad que el mánager de Houston Joe Espada considera una gran razón por la que Álvarez puede navegar con facilidad los altibajos de las arduas temporadas de las Grandes Ligas.
“Puede hacer lo que está haciendo y mantenerse tranquilo porque tiene otras cosas por delante del béisbol”, explicó Espada. “De verdad le importa su familia, sus hijos, sus padres; el béisbol en su lista está abajo, y eso le permite mantener las cosas en perspectiva y salir ahí afuera, relajarse, jugar y divertirse”.
El mánager de Álvarez cree que su aplomo proviene de su perspectiva
Los lanzadores temen a Álvarez tanto como a cualquier bateador del béisbol, y no solo por su imponente estatura de 1,93 metros. Es famoso por su sangre fría, incluso en las situaciones más tensas, una reputación ganada gracias a repetidas actuaciones sobresalientes en octubre.
El béisbol ciertamente es importante para Álvarez, pero la familia lo es todo para el esposo de 29 años y padre de dos hijos. Es una mentalidad que el mánager de Houston Joe Espada considera una gran razón por la que Álvarez puede navegar con facilidad los altibajos de las arduas temporadas de las Grandes Ligas.
“Puede hacer lo que está haciendo y mantenerse tranquilo porque tiene otras cosas por delante del béisbol”, explicó Espada. “De verdad le importa su familia, sus hijos, sus padres; el béisbol en su lista está abajo, y eso le permite mantener las cosas en perspectiva y salir ahí afuera, relajarse, jugar y divertirse”.
Su éxito llega un año después de verse limitado a apenas 48 juegos por una mano fracturada y una lesión de tobillo. Ver la mayor parte de la temporada pasada desde el dugout fue doloroso para Álvarez, y en la temporada baja se hizo una promesa.
“Me metí en la cabeza que tengo que cambiar esto”, afirmó. “Tengo que tratar de estar en el terreno todos los días”.
Cuando Álvarez habla, los Astros escuchan
Álvarez es callado y no muestra mucha emoción en el terreno. Pero quienes lo conocen bien dicen que eso no le ha impedido convertirse en uno de los líderes más importantes del equipo.
“Tiene muchas cosas poderosas que decir”, señaló Jeff Bagwell, miembro del Salón de la Fama y asesor principal de los Astros. “Creo que ha crecido en el camerino. Es simplemente un ser humano especial al que creo que todos debemos apreciar”.
Bagwell es el único otro Astro que ha estado cerca de ganar una Triple Corona. Fue nombrado Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en la temporada de 1994, acortada por la huelga, cuando ocupó el primer lugar en carreras impulsadas y el segundo en promedio de bateo y jonrones.
Ha desarrollado una relación cercana con Álvarez en sus ocho temporadas con los Astros y está entusiasmado con la posibilidad de que se convierta en ganador de la Triple Corona.
“No ha habido muchas personas que hayan podido hacer eso, así que trasciende a los Astros, pero que él lo haga con este uniforme, no podría estar más orgulloso”, expresó Bagwell. “Me encanta como jugador. Me encanta como persona. No podría estar más feliz de que vista nuestro uniforme y esté haciendo lo que está haciendo”.
Espada indicó que Álvarez ocupa un papel importante en el camerino. Eso incluye plantear inquietudes no solo sobre él, sino también sobre sus compañeros, para que puedan trabajar juntos y mejorar al equipo.
“Habla mucho, de una manera respetuosa”, dijo Espada. “Es muy observador, y abre la boca cuando tiene algo realmente bueno que va a cambiar algo. No va a hablar por hablar. Hay un propósito detrás de cada palabra que dice”.